En esta cultura digital, la centralidad del video -del lenguaje audiovisual- está fuera de discusión.

Asistimos a una revolución audiovisual que trasciende la pantalla de TV, y desde hace unos años explota en las nuevas pantallas: las pantallas de los dispositivos móviles, de los celulares y de las tablets. El escenario donde se produce esta revolución no es otro que el de las redes sociales.

Si hoy el video es el Rey (en tanto forma de comunicación, en tanto lenguaje), las redes sociales son el reino.

En tiempos del Big Data, vamos a dar algunos datos:

  • Para 2021, Cisco prevé que la visualización de videos ocupará el 82% del tráfico total de Internet
  • Los sitios web con video tienen 53 veces más chances de aparecer en las primeras páginas del buscador de Google.
  • El 72% de las personas prefieren conocer o aprender acerca de un producto o servicio a través de un video, en lugar de un texto escrito.
  • Y en relación con lo anterior, los videos duplican las chances de compra de un producto o servicio.

Pensáte vos como cliente, analizá tus experiencias de compra… Cuando estás por decidir qué producto o servicio comprar y ves un video del producto/servicio:

  • ¿Te es más fácil comparar y decidir?
  • ¿Te resulta más rápido saber las características del producto, que si tenés que leerlas?
  • ¿Sentís mayor seguridad acerca de lo que vas a comprar?

Si te pasa esto, entonces tenés que pensar seriamente en incorporar video para potenciar tu negocio.

Todo fenómeno, pero… 

 

…si soy una Pyme o un emprendimiento, ¿cómo hago para costear la producción de videos o para montar una campaña audiovisual? Esta pregunta, lógica, encierra un mito que en E-mana discutimos, ese que afirma que “Producir y editar videos es muy caro”. 

Hoy en día cualquier smartphone (de gama media o alta) permite grabar video en Full HD, es decir en alta resolución.

La revolución de los celulares, más precisamente la posibilidad de grabar video de calidad con nuestros teléfonos, nos permite ahorrar los costos de producción audiovisual (¡esto implica un ahorro de entre el 30 y el 50% del costo total de producir y editar un video!).

Pero entonces… ¿Prendo la cámara, grabo y publico el video? ¿Es así de simple? Bueno, como poder, podés hacerlo. Pero no es lo más recomendable. 

Estate atento al próximo post, donde vamos a darte indicaciones técnicas específicas para que grabes videos de calidad con tu celular, y además vamos a hablar de algo muy pero muy importante: el Qué y el Para qué del video.

 

 

by Matías Szyldergemajn – Emana Digital